Estados Unidos enfrenta una de las tormentas invernales más potentes de su historia reciente, con más de 180 millones de personas bajo alerta meteorológica en dos tercios del territorio nacional. El frente polar, que ya ha causado estragos en el centro y sur del país, avanza este domingo hacia la región del Atlántico Medio, amenazando con fuertes nevadas y heladas a estados como Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania. Las autoridades han activado protocolos de emergencia en más de veinte estados ante la llegada de temperaturas mínimas que podrían alcanzar los diez grados bajo cero y acumulaciones de nieve de hasta veintisiete centímetros en la ciudad de Nueva York.
El temporal ha provocado ya graves interrupciones en los servicios básicos y el transporte. En Texas y Luisiana, cerca de cien mil hogares permanecen sin suministro eléctrico, mientras que el sector aéreo registra más de ocho mil vuelos cancelados para este domingo. Las condiciones extremas, que han llegado a congelar zonas del lago Michigan, mantienen en vilo a las principales metrópolis de la costa este, incluyendo Washington D.C. y Filadelfia. Los expertos advierten que la magnitud y envergadura de este sistema invernal podrían marcar un récord histórico, instando a la población a extremar precauciones ante el riesgo de apagones y condiciones viales peligrosas.








