La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció que los agentes de migración en Minneapolis portarán cámaras corporales de forma inmediata. Esta resolución surge tras las muertes de Alex Pretti y Renée Good a manos de oficiales de control migratorio, eventos que han desatado una fuerte presión política y social en la ciudad. El despliegue de estos dispositivos busca aumentar la transparencia en las operaciones de las agencias CBP e ICE, y se espera que el programa se amplíe a nivel nacional una vez que el Congreso apruebe los fondos presupuestarios necesarios para su implementación total.
El presidente Donald Trump respaldó la iniciativa, afirmando que el uso de cámaras es beneficioso para el cumplimiento de la ley en la gran mayoría de los casos. La implementación de esta tecnología es un punto clave en las negociaciones entre republicanos y demócratas para finalizar el cierre parcial del Gobierno Federal. Mientras se discute un paquete de financiamiento provisional para el Departamento de Seguridad Nacional, el cambio de liderazgo en las redadas de Minneapolis, ahora bajo la supervisión de Tom Homan, marca un giro en la estrategia operativa de la administración frente a los recientes incidentes críticos.








