El ministro del Interior, John Reimberg, lanzó una advertencia directa a las organizaciones narcotraficantes que operan en las costas del país, asegurando que quienes utilicen puertos nacionales para enviar botes rápidos cargados de droga serán atacados por la fuerza pública. Tras una reunión en Quito con el subsecretario adjunto de Defensa de Estados Unidos, Joseph M. Humire, el funcionario anunció el inicio de grandes operaciones destinadas a destruir la economía criminal. Reimberg subrayó que estas acciones contarán con el respaldo estratégico de aliados internacionales para frenar la contaminación de buques en el Pacífico.
Por su parte, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado, detalló que la cooperación binacional se centrará en fortalecer la seguridad en la frontera norte y neutralizar rutas de salida de sustancias ilícitas. El plan de trabajo incluye la incorporación de tecnología estadounidense avanzada para identificar campamentos de grupos armados irregulares y detectar yacimientos de minería ilegal. Con estas medidas, el Gobierno busca mitigar las amenazas del crimen organizado mediante el uso de herramientas de inteligencia que faciliten la planificación y ejecución de incursiones militares en zonas críticas.








