La actriz Catherine O’Hara, ícono de la comedia que conquistó generaciones con su interpretación de Kate McCallister, la madre preocupada de Kevin en las películas ‘Mi pobre angelito’ (Home Alone, 1990) y su secuela ‘Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York’ (1992), falleció este viernes a los 71 años en su hogar en Los Ángeles, California.
Su agencia de representación, Creative Artists Agency (CAA), confirmó el deceso en un comunicado oficial, indicando que la actriz murió “tras una breve enfermedad”. Medios como TMZ y Page Six reportaron que O’Hara presentó un problema de salud repentino en la madrugada, fue trasladada de urgencia a un hospital y falleció horas después. Hasta el momento no se ha revelado la causa exacta de su muerte.

Nacida el 4 de marzo de 1954 en Toronto, Canadá, como la sexta de siete hermanos en una familia de ascendencia irlandesa, O’Hara inició su carrera en la improvisación y el sketch comedy en The Second City y el legendario programa ‘SCTV’ (1976-1984), donde coincidió con figuras como Eugene Levy, John Candy y Rick Moranis. Allí no solo actuó, sino que también escribió y ganó un Emmy en 1982 por guion.
Su trayectoria cinematográfica despegó con papeles en películas de Tim Burton como Delia Deetz en ‘Beetlejuice’ (1988) —personaje que retomó en la secuela de 2024— y colaboraciones recurrentes con el director Christopher Guest en mockumentaries como ‘Waiting for Guffman’ (1996), ‘Best in Show’ (2000) y ‘A Mighty Wind’ (2003), donde destacó por su talento en la comedia improvisada.

En televisión, alcanzó una nueva cima con su rol como Moira Rose en la serie ‘Schitt’s Creek’ (2015-2020), por el cual ganó el Emmy a Mejor Actriz Principal en Serie de Comedia en 2020, además de un Globo de Oro. Más recientemente, participó en proyectos como la serie ‘The Studio’ de Seth Rogen, que le valió otra nominación al Globo de Oro.
Casada desde 1992 con el diseñador de producción Bo Welch (a quien conoció en el set de ‘Beetlejuice’), O’Hara tuvo dos hijos, Matthew y Luke, y mantuvo siempre una vida privada discreta pese a su enorme popularidad.

La noticia ha generado reacciones de tristeza en la industria y entre los fans. Su legado como una de las comediantes más versátiles y queridas de su generación perdurará en clásicos navideños, comedias independientes y series modernas que celebran el humor absurdo y humano.
Descanse en paz, Catherine O’Hara.









