La muerte de Anna Kepner, una joven de 18 años de Florida cuyo cuerpo fue hallado en su camarote a bordo de un crucero de Carnival Horizon con destino al Caribe, ha sido declarada formalmente como homicidio. Según un certificado de defunción obtenido por medios estadounidenses, la causa de la muerte fue “asfixia mecánica”, lo que indica que fue asfixiada por otra(s) persona(s). El cuerpo de Kepner fue descubierto por un miembro de la tripulación debajo de la cama de la cabina, envuelto en una manta y cubierto con chalecos salvavidas, el pasado 6 de noviembre.
La joven había viajado en el crucero con su padre, madrastra y dos hermanastros. La investigación, a cargo del FBI, continúa, y el hermanastro de Anna, que compartía la cabina con ella, ha sido identificado como el principal sospechoso, aunque no se han reportado arrestos formales. Fuentes cercanas a la investigación señalan que las imágenes de seguridad del crucero muestran al hermanastro como la única persona entrando y saliendo de la habitación en el periodo relevante. Los investigadores detectaron dos moretones en el cuello de Kepner, lo que concuerda con la hipótesis de que la asfixia fue causada por una llave de barra o presión en el cuello.








