La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó el fallecimiento de un ciudadano mexicano que se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California. El connacional, cuya identidad se mantiene en reserva, estaba recluido en el centro de procesamiento de Adelanto antes de ser trasladado de urgencia a un hospital en Victorville la noche del 25 de marzo, donde finalmente murió por causas aún no esclarecidas. Con este caso, asciende a 14 el número de mexicanos que han perdido la vida en centros de detención o durante operativos migratorios en territorio estadounidense, lo que ha generado una enérgica respuesta diplomática por parte del Gobierno de México ante lo que consideran deficiencias graves en la atención médica.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería mexicana demandó una revisión inmediata de los protocolos de salud en las instalaciones de Adelanto, señalando omisiones sistemáticas en el cuidado de los internos. Este lamentable suceso coincide con el reciente informe presentado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, donde se detalló que la mayoría de los decesos previos fueron atribuidos por las autoridades de Estados Unidos a enfermedades o suicidios. Hasta la fecha, México ha enviado 14 cartas diplomáticas para esclarecer estos hechos, de las cuales solo 12 han recibido respuesta. El consulado en San Bernardino ya activó los protocolos de asistencia para la repatriación de los restos y el acompañamiento legal a los familiares de la víctima.








