El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, murió a los 84 años, según confirmó su familia en un comunicado. Pastor bautista y orador destacado, fue estrecho colaborador de Martin Luther King en la década de 1960 y participó activamente en las principales movilizaciones contra la segregación racial. Jackson estuvo en Memphis el 4 de abril de 1968, día del asesinato de King, y posteriormente se consolidó como uno de los referentes nacionales en la lucha por la igualdad y la justicia social.
A lo largo de su trayectoria lideró iniciativas en favor del derecho al voto, el acceso al empleo, la educación y la atención médica para comunidades afroamericanas y sectores vulnerables. Fundó la organización Operation PUSH y más tarde la Coalición Rainbow/PUSH, desde donde impulsó campañas para ampliar la representación de minorías en espacios políticos y corporativos. Pese a problemas de salud en sus últimos años, continuó participando en actos públicos y respaldando causas vinculadas a la justicia racial. Su familia destacó su fe y su compromiso con la igualdad como legado central de su vida.








