Un hito para la conservación ambiental se registró en las costas de Manabí con el nacimiento de 95 crías de tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la especie de tortuga marina más grande del planeta. Según el reporte del Ministerio del Ambiente y Energía, 51 ejemplares eclosionaron en Playa Cabuyal y 44 en Playa Crucita, áreas donde la anidación de este quelonio es considerada un evento inusual. El proceso fue supervisado por guardaparques de la Reserva Isla Corazón y Fragata, junto a organizaciones especializadas, quienes aplicaron protocolos técnicos para garantizar que los neonatos llegaran al océano de forma segura, enfrentando desafíos como la contaminación y la pérdida de hábitat.

Debido a los riesgos existentes en el malecón de Crucita, algunos nidos fueron trasladados previamente al santuario de San Jacinto, donde especialistas controlaron variables de temperatura y humedad para asegurar el éxito de la incubación. La tortuga laúd, que puede alcanzar los 900 kilogramos de peso, cuenta con una población mundial estimada de apenas 34.000 individuos, lo que hace de cada nacimiento en Ecuador un indicador vital para la biodiversidad marina regional. La Fundación Reina Laúd, encargada del monitoreo desde Crucita hasta Bahía de Caráquez, destacó que estos eventos sugieren que las hembras están regresando a las playas donde nacieron, reforzando la importancia de proteger el litoral manabita.








