Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, se convirtió en una de las figuras más influyentes del narcotráfico en México durante la última década. Como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), consolidó una estructura criminal caracterizada por su expansión territorial, capacidad financiera y alto nivel de violencia operativa.
El ascenso de Oseguera Cervantes se produjo en paralelo al debilitamiento del histórico Cártel de Sinaloa, especialmente tras la captura y posterior condena de Joaquín “El Chapo” Guzmán. La fragmentación interna de esa organización y la presión de las autoridades mexicanas y estadounidenses abrieron espacio para que el CJNG aumentara su presencia en rutas estratégicas de droga, puertos y mercados internacionales.

La detención de figuras clave vinculadas al Cártel de Sinaloa, incluida la caída de Ismael “El Mayo” Zambada dentro del reacomodo del mapa criminal, reforzó la percepción de que “El Mencho” había acumulado mayor poder relativo dentro del narcotráfico mexicano. Bajo su liderazgo, el CJNG pasó de ser un grupo emergente a una organización considerada entre las más peligrosas y con mayor alcance global.
El perfil de Oseguera Cervantes se mantuvo rodeado de hermetismo, con escasas apariciones públicas y una intensa búsqueda por parte de autoridades internacionales, que lo señalan como uno de los objetivos prioritarios en la lucha contra el crimen organizado.








