Nicole Kidman y Keith Urban han puesto fin oficial a su matrimonio de casi 20 años, tras llegar a un acuerdo de divorcio que fue presentado y aprobado en un tribunal de Nashville el pasado 6 de enero. La separación, que sorprendió al público, se inició cuando la actriz australiana solicitó el divorcio el 30 de septiembre de 2025, citando “diferencias irreconciliables”.
Según documentos judiciales obtenidos por medios como People, Page Six y TMZ, la pareja ha optado por un divorcio amistoso y equitativo. Ambos renunciaron mutuamente a cualquier derecho de manutención conyugal e infantil, asumiendo cada uno sus propios gastos legales. Los bienes acumulados durante el matrimonio –incluyendo inversiones, cuentas bancarias, vehículos y artículos personales– se dividieron de común acuerdo, permitiendo que cada uno conserve lo que actualmente posee.
En cuanto a la custodia de sus dos hijas, Sunday Rose (17 años) y Faith Margaret (15 años), nacidas mediante gestación subrogada, se estableció un plan de crianza compartida. Las menores residirán principalmente con Kidman, quien tendrá la custodia durante 306 días al año, mientras que Urban pasará 59 días con ellas, incluyendo visitas alternadas los fines de semana (de sábado a las 10:00 a domingo a las 18:00). Ambos padres compartirán la responsabilidad en decisiones importantes relacionadas con la educación, salud y bienestar de las niñas. Además, se comprometieron a no hablar mal del otro progenitor, fomentar el amor y respeto hacia ambos y mantener relaciones estables en su vida personal.
La pareja se conoció en enero de 2005 durante la gala G’Day USA en Los Ángeles y se casó en junio de 2006 en una ceremonia en Sídney, Australia. A lo largo de los años, fueron considerados una de las parejas más estables de Hollywood, superando desafíos como las adicciones pasadas de Urban. Fuentes cercanas indicaron que “a veces las relaciones simplemente siguen su curso”, y aunque Kidman intentó salvar el matrimonio, la separación era inevitable. Rumores que vinculaban a Urban con su guitarrista Maggie Baugh fueron desmentidos por amigos cercanos.
Con este acuerdo rápido y sin conflictos públicos mayores, Kidman y Urban cierran un capítulo de su vida, priorizando el bienestar de sus hijas. La actriz, de 58 años, ha expresado recientemente su deseo de “mirar hacia adelante” en 2026, mientras que el cantante country continúa su carrera musical.









