El noreste de Estados Unidos se encuentra en alerta ante la llegada de una masa de aire ártico que generará las temperaturas más bajas del invierno entre el 7 y el 9 de febrero de 2026. Según el Servicio Meteorológico Nacional, ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia experimentarán sensaciones térmicas de hasta -29 °C debido al desplazamiento del vórtice polar. Las autoridades han advertido sobre los riesgos de congelación e hipotermia en periodos de exposición menores a diez minutos, activando planes de emergencia que incluyen la apertura de refugios y el monitoreo de redes eléctricas. Este evento extremo se considera el pico de intensidad antes de un cambio hacia patrones climáticos más templados previstos para la segunda mitad del mes.

El impacto de la ola polar afectará principalmente el corredor de la autopista I-95, donde millones de personas enfrentarán posibles interrupciones en servicios esenciales y transporte por la formación de hielo. El organismo meteorológico recomendó limitar las actividades al aire libre y cubrir todas las zonas expuestas de la piel, especialmente durante las horas nocturnas y madrugadas del fin de semana. Aunque se espera que los valores térmicos comiencen a moderarse a partir del miércoles 11 de febrero, las agencias de protección civil mantienen la vigilancia sobre poblaciones vulnerables y la infraestructura crítica para mitigar las consecuencias de este fenómeno invernal histórico.








