El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, firmó la orden ejecutiva número 13 para blindar a la población inmigrante frente a las recientes medidas de control ejecutadas por la administración de Donald Trump. El estatuto prohíbe explícitamente que las dependencias de la ciudad compartan datos personales de los ciudadanos con las autoridades federales, a menos que exista una obligación legal estricta. Además, la normativa impide el ingreso de agentes federales sin una orden judicial a instalaciones clave como escuelas, hospitales y albergues municipales.
Desde la Biblioteca Pública de Bryant Park, el funcionario calificó las acciones de la agencia de inmigración como un abuso de poder y lanzó una campaña informativa para que los neoyorquinos conozcan sus derechos legales. Mamdani defendió la medida argumentando que ningún habitante de la ciudad debe sentir miedo al solicitar servicios esenciales como el cuidado infantil o la salud por su estatus migratorio. Esta postura busca garantizar que la administración local funcione como un refugio ante la escalada de detenciones reportada en los últimos meses.
El Departamento de Seguridad Nacional criticó duramente la decisión, alegando que este tipo de políticas de ciudad santuario comprometen la seguridad de la metrópoli. El gobierno federal instó al alcalde a entregar a miles de ciudadanos bajo custodia municipal que cuentan con perfiles criminales, asegurando que la falta de cooperación dificulta la aplicación de la ley. Pese a las presiones de Washington, la alcaldía mantiene su compromiso de proteger la privacidad de sus vecinos y reforzar el marco legal de las interacciones con los agentes federales.








