La ciudad de Nueva York y gran parte de Nueva Jersey se encuentran bajo advertencia de ventisca, un fenómeno que no se registraba en la región desde hace nueve años. El Servicio Meteorológico Nacional alertó sobre la llegada de un temporal de nordeste que impactará con especial fuerza entre la mañana del domingo y la tarde del lunes. Se pronostican acumulaciones de nieve que oscilarán entre los 33 y 45 centímetros en el área metropolitana, acompañadas de ráfagas de viento que podrían alcanzar los 88 kilómetros por hora. Esta combinación climática generará condiciones de visibilidad casi nula, lo que ha llevado a las autoridades a activar protocolos de emergencia ante el riesgo inminente para la seguridad vial y la operatividad urbana en los cinco distritos neoyorquinos y Long Island.
El sistema de baja presión, originado en California, ganará intensidad al entrar en contacto con el océano Atlántico frente a las costas de Carolina del Norte. Según los modelos meteorológicos, el periodo más crítico se vivirá durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, cuando la intensidad de la nevada podría alcanzar los cinco centímetros por hora. Las autoridades han advertido que los desplazamientos terrestres serán sumamente peligrosos y potencialmente mortales debido a la densa capa de nieve y los vientos persistentes. Se espera que las condiciones climáticas comiencen a estabilizarse a partir de la tarde del lunes, dando paso a cielos soleados para el martes, aunque el impacto de este evento invernal marcará un hito en la última década para el corredor metropolitano.








