El presidente Daniel Noboa anunció la implementación de un nuevo toque de queda que entrará en vigor desde las 23:00 hasta las 05:00, a partir del domingo 3 de mayo hasta el lunes 18 de mayo. Según el Ejecutivo, la decisión se fundamenta en los resultados operativos obtenidos por las fuerzas del orden durante el último estado de excepción. La medida abarca estratégicamente zonas con mayor incidencia delictiva, incluyendo la totalidad de las siete provincias de la Costa ecuatoriana, además de Pichincha, Sucumbíos y cuatro cantones específicos en Cotopaxi, Bolívar y Cañar.
La restricción de movilidad será total en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha y Sucumbíos. Asimismo, los cantones de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar), y La Troncal (Cañar) deberán acatar la medida. Este es el segundo periodo de restricciones nocturnas en lo que va del año, tras el toque de queda aplicado en marzo pasado en cuatro provincias costeras, lo que refuerza la estrategia de seguridad del Gobierno en los sectores considerados críticos.
Para garantizar la conectividad y no afectar el turismo ni los viajes internacionales, el ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que se mantendrán los salvoconductos para el sector aeroportuario. Los pasajeros que tengan vuelos programados durante las horas de restricción podrán circular libremente hacia o desde las terminales aéreas. Los conductores encargados de su traslado también estarán exentos de la sanción, siempre que porten y presenten el pase de abordar o el boleto del viajero como justificativo ante los controles militares y policiales desplegados en las vías.








