Un alto mando de la Aviación Militar Bolivariana reveló que el éxito de la incursión estadounidense el pasado 3 de enero se debió a un mapeo radioelectrónico previo y a la supresión de sistemas de defensa. El oficial explicó que las fuerzas especiales Delta Force ingresaron al espacio aéreo venezolano tras inhabilitar plataformas de misiles y radares de fabricación china que operaban bajo doctrinas rígidas y predecibles. Esta falta de rotación en los modos de frecuencia permitió que las agencias de inteligencia captaran las firmas espectrales completas, dejando desprotegido el centro del poder en la capital.

La falta de entrenamiento del personal local y la dependencia de técnicos extranjeros también contribuyeron a la degradación de la red defensiva integrada entre Miranda y La Guaira. Según el testimonio, los sistemas de vigilancia emitían patrones constantes que fueron descifrados meses antes por plataformas de reconocimiento y satélites. El factor sorpresa y la precisión quirúrgica de los helicópteros de ataque facilitaron la detención del líder y su esposa, mientras que los cazas Sukhoi Su-30 estacionados en las bases nacionales no lograron activarse para impedir la extracción.









