En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) reveló que el 86% de las mujeres afganas no tiene vías para acceder a la justicia formal. Según el informe elaborado junto a ONU Mujeres, esta cifra representa una desprotección cuatro veces mayor en comparación con los hombres, quienes mantienen un acceso del 53% a servicios de resolución de disputas. El deterioro sistemático se atribuye al cierre de entidades clave como el Ministerio de Asuntos de la Mujer y la Comisión Independiente de Derechos Humanos, dejando a miles de víctimas de violencia de género sin mecanismos de denuncia o auxilio fuera del hogar.
La situación se ha visto agravada por el Decreto No. 12, el cual otorga a los jueces la potestad de imponer penas bajo su propio criterio, eliminando la seguridad jurídica y fomentando la arbitrariedad en los fallos. Además, la exclusión de las mujeres de las asambleas tradicionales (jirgas y shuras) y la prohibición de ejercer profesiones en el sector legal han anulado su capacidad de defensa. Susan Ferguson, representante de ONU Mujeres, enfatizó que esta exclusión socava la autonomía femenina y clausura las últimas opciones de seguridad para quienes enfrentan abusos domésticos, convirtiendo la búsqueda de justicia en un camino inexistente bajo el régimen actual.








