Un contundente operativo ejecutado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional permitió la desarticulación de una red dedicada a la minería ilegal en la provincia de Azuay. Durante la intervención, las autoridades lograron la captura de varios ciudadanos implicados en la extracción ilícita de recursos minerales y el decomiso de un arsenal de fusiles de alto calibre, municiones y explosivos. Los uniformados ingresaron a campamentos improvisados donde, además del armamento, se encontró maquinaria pesada y herramientas utilizadas para la degradación del suelo en áreas no autorizadas. Los detenidos fueron puestos a órdenes de la Fiscalía para iniciar los procesos judiciales correspondientes por tenencia de armas y delitos ambientales.
La acción militar forma parte de una estrategia nacional para frenar el avance de grupos de delincuencia organizada que utilizan la minería ilícita como fuente de financiamiento. Según los informes de inteligencia, los fusiles incautados eran empleados para brindar seguridad armada a los yacimientos clandestinos y amedrentar a los habitantes de las comunidades cercanas. El material decomisado fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a las bodegas de la policía, mientras se realizan peritajes para determinar si estas armas fueron utilizadas en otros hechos violentos registrados en la región. El gobierno ratificó que continuará con las incursiones en zonas críticas para proteger los recursos naturales y la seguridad ciudadana.








