Más de doscientas organizaciones agrupadas en el Consorcio Internacional sobre Políticas de Droga han manifestado su rechazo a la actual narrativa de Washington en la lucha contra el narcotráfico. Según el estudio “Balance de la década de la UNGASS”, el uso del término narcoterrorismo por parte de la administración de Donald Trump busca legitimar acciones que contravienen el derecho internacional, como ataques a embarcaciones en aguas internacionales. El documento subraya que estas tácticas militares no han logrado frenar la expansión del mercado ilícito.
Las cifras presentadas revelan que el consumo de estupefacientes en el mundo se incrementó un 28 % desde 2016, alcanzando a 316 millones de personas. El expresidente colombiano Juan Manuel Santos, quien prologa el informe, sostiene que la criminalización solo ha enriquecido a las redes delictivas mientras perjudica a las comunidades y al medio ambiente. Ante este escenario, el organismo propone transitar hacia modelos de regulación que prioricen la salud pública y los derechos humanos para debilitar financieramente al crimen organizado.








