La OTAN ha iniciado oficialmente la planificación de una nueva operación militar denominada “Centinela del Ártico” (Arctic Sentry), diseñada para fortalecer la seguridad en el extremo norte y proteger la soberanía de sus miembros en la región. Esta iniciativa, confirmada por fuentes aliadas este martes, surge tras las recientes tensiones diplomáticas con el gobierno de Donald Trump, quien ha manifestado su interés por obtener el control de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. El general estadounidense Alexus G. Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa, lidera la estrategia que contempla la instalación de sensores avanzados y un incremento en las capacidades de detección para monitorear cualquier actividad inusual en el área.
El despliegue militar responde a un acuerdo marco alcanzado previamente entre Trump y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, para reforzar la defensa de Groenlandia sin comprometer directamente la soberanía danesa. El plan operativo, coordinado desde el mando de fuerzas conjuntas en Norfolk, Virginia, busca integrar maniobras de entrenamiento y proyectos de vigilancia a largo plazo en colaboración con los países nórdicos. Mientras las autoridades de Groenlandia han reiterado que su territorio no está a la venta, la OTAN acelera estas directrices políticas para establecer una postura defensiva firme que disuada tanto amenazas externas como posibles intentos de anexión o presiones económicas sobre la isla estratégica.








