Ante la creciente presión ciudadana y la presentación de demandas ante la Corte Constitucional, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, anunció que se revisará el sistema de cobro de la tasa de recolección de basura. Desde que el rubro se trasladó a la planilla de agua potable el pasado 1 de febrero, usuarios de más de 50 barrios han denunciado incrementos que, en algunos casos, triplican los valores pagados anteriormente. Muñoz explicó que el análisis se centrará en “modular” los costos para reducir el impacto económico, especialmente en grandes consumidores y en viviendas con medidores comunitarios.
La controversia ha escalado al Concejo Metropolitano, donde se aprobó la conformación de una comisión para gestionar que el cobro regrese a la planilla de energía eléctrica, tras considerar que el cambio actual ha perjudicado el bolsillo de los quiteños. Mientras los concejales Michael Aulestia y Wilson Merino impulsan acciones legales para frenar los cobros, la Empresa de Agua Potable evalúa la viabilidad de instalar medidores individuales en todo el Distrito. Se espera que este martes el Municipio emita un veredicto final y detalle las modificaciones que buscan aliviar la carga financiera de los ciudadanos.








