Con el inicio del nuevo año lectivo en el régimen Costa–Galápagos programado para el 4 de mayo de 2026, las familias ecuatorianas han comenzado la planificación financiera para cubrir los costos de útiles y uniformes. Ante la falta de liquidez inmediata o el agotamiento del decimocuarto sueldo, muchos ciudadanos consideran el crédito quirografario del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) como una alternativa viable. Para aquellos que ya mantienen una deuda activa con la institución, el Biess ofrece la opción de la novación, un proceso que permite cancelar el préstamo actual y generar uno nuevo ajustado a la capacidad de pago y fondos de reserva del solicitante.
La novación funciona como un reemplazo del crédito original y está sujeta a condiciones específicas, como haber cancelado al menos el 25 % de las cuotas del préstamo anterior. El monto máximo al que un usuario puede acceder alcanza los 80 salarios básicos unificados, equivalentes a 38.560 dólares, con tasas de interés que varían según el plazo elegido. No obstante, existen restricciones según el perfil del usuario: los afiliados pueden realizar hasta dos novaciones por año fiscal, mientras que los jubilados tienen límites basados en su edad, quedando excluidos de este beneficio los mayores de 90 años.








