Pedro Abril, quien asumió la dirección ejecutiva de la ANT en julio de 2025, pasó de ser un referente técnico a protagonista de un escándalo criminal. Ingeniero con múltiples maestrías en España y Chile, Abril contaba con quince años de trayectoria en el sector vial, incluyendo cargos estratégicos en la Agencia Metropolitana de Tránsito. Su perfil, orientado a la eficiencia y mejora de procesos, era el pilar de su gestión hasta que la Fiscalía destapó su presunta vinculación con una red que movió tres millones de dólares en sobornos.
Las autoridades señalan que Abril lideraba una estructura que facilitaba la asignación de frecuencias y permisos ilícitos. Durante los allanamientos se incautaron 53.000 dólares en efectivo, vinculando directamente la operación con la banda delictiva Los Choneros. El Ministerio del Interior confirmó que este proceso de depuración busca eliminar a los funcionarios de cuello blanco que se beneficiaban de la economía criminal. De ser un experto en políticas públicas, Abril ahora enfrenta la justicia mientras la agencia que dirigía permanecerá cerrada por treinta días.








