En un discurso contundente durante la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026 en Dubái, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó a las redes sociales como un “estado fallido” donde impera la impunidad, el odio y la pornografía infantil. Ante un plenario de líderes mundiales, Sánchez anunció que la próxima semana España aprobará una legislación pionera que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años, obligando a las plataformas a implementar barreras tecnológicas reales y efectivas bajo amenaza de severas sanciones legales.
La ofensiva española no se limita a la protección del menor. Sánchez confirmó la creación de una huella de odio y polarización para rastrear y cuantificar la toxicidad digital, y anunció que se tipificará como delito la manipulación de algoritmos que amplifiquen contenido ilegal. En un mensaje directo a los gigantes de Silicon Valley, el mandatario advirtió que los directivos de empresas como X, TikTok e Instagram serán legalmente responsables de las infracciones cometidas en sus redes, asegurando que “la determinación de España es mayor que la riqueza de estas empresas”.








