El presidente de Colombia, Gustavo Petro, manifestó la disposición de su país para colaborar en la implementación de un corredor humanitario que facilite el traslado de migrantes venezolanos desde Ecuador hacia su nación de origen. Sin embargo, el jefe de Estado colombiano condicionó esta cooperación al mantenimiento de relaciones de respeto mutuo entre ambos gobiernos, señalando que la viabilidad del proyecto depende directamente de la postura que adopte el presidente Daniel Noboa hacia Colombia. Estas declaraciones surgen como respuesta a las recientes afirmaciones del mandatario ecuatoriano, quien subrayó que cualquier esfuerzo logístico en territorio nacional sería inútil si los países de tránsito del norte cierran sus fronteras al paso de los ciudadanos.
Durante su visita a Chile, Noboa enfatizó que la ejecución de esta ruta segura requiere una coordinación estrecha con Colombia y Venezuela, mencionando además la existencia de acuerdos previos con el gobierno de Bogotá que, según su criterio, aún no se han cumplido totalmente. La propuesta original de establecer este corredor fue planteada por el ahora presidente de Chile, José Antonio Kast, durante un encuentro bilateral mantenido en Quito en diciembre de 2025. En dicha reunión se definieron las bases para abordar la migración irregular y la seguridad regional, temas que continúan en la agenda de ambos líderes durante la ceremonia de investidura de Kast celebrada este 11 de marzo.
La iniciativa busca ofrecer una alternativa de retorno para miles de ciudadanos venezolanos en situación de vulnerabilidad que se encuentran dispersos por varios países de la región. No obstante, la cristalización del corredor humanitario permanece sujeta a la superación de las tensiones diplomáticas entre los ejecutivos de Quito y Bogotá, factores que determinarán si la logística de transporte terrestre puede operar de manera fluida a través de las fronteras compartidas.








