En medio de una agenda oficial de alta relevancia política, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizó un encuentro familiar en Washington al conocer a su nieta Mailé. La menor nació en noviembre pasado en Canadá, país donde su padre, Andrés Petro, reside como asilado debido a amenazas de seguridad. El mandatario compartió una fotografía en sus redes sociales calificando el momento como un “abrazo fundamental” previo a su cita en la Casa Blanca. Este gesto humano ocurre en la víspera de una reunión clave que busca normalizar las relaciones bilaterales entre ambas naciones tras un periodo marcado por sanciones.
El encuentro de este martes con Donald Trump representa un punto de inflexión para el gobierno de Petro, cuya administración enfrentó momentos críticos tras la revocatoria de su visa y acusaciones directas desde Washington. La reunión fue pactada luego de una llamada telefónica en enero, orientada a reducir la fricción diplomática tras la captura de Nicolás Maduro. Con solo seis meses restantes en su mandato, Petro intenta con esta visita pasar la página de los desacuerdos y reestablecer canales de diálogo estables con el gobierno estadounidense, enfocándose en la cooperación regional y la estabilidad política.








