El tramo final de las competiciones europeas está dejando un panorama desolador para varias selecciones nacionales a solo 45 días del inicio de la Copa del Mundo. La enfermería de los grandes clubes no deja de recibir futbolistas de renombre, confirmándose bajas definitivas como las del brasileño Rodrygo, el alemán Serge Gnabry y el francés Hugo Ekitiké, este último tras sufrir una rotura del tendón de Aquiles. En España, la preocupación se centra en Lamine Yamal, quien se lesionó el bíceps femoral tras marcar un gol decisivo con el FC Barcelona. Aunque su participación en el torneo no está descartada, los especialistas sugieren prudencia absoluta para evitar recaídas, proyectando su plenitud física recién para la segunda fase del campeonato.
La situación es igualmente crítica para otras potencias mundiales que ven cómo sus piezas clave llegan entre algodones o quedan descartadas. Brasil, además de la ausencia de Rodrygo, enfrenta la incertidumbre de Estêvão, lo que ha reabierto el debate sobre el posible regreso de Neymar a la convocatoria de Carlo Ancelotti. Por su parte, la vigente campeona, Argentina, lamenta la baja del goleador Joaquín Panichelli y sigue de cerca la evolución del central Cuti Romero, afectado por un problema de ligamentos. En Alemania, el seleccionador Julian Nagelsmann lidia con la ausencia de Gnabry y las escasas posibilidades de contar con el portero Marc-André Ter Stegen, quien atraviesa un largo calvario de lesiones.
Este escenario de bajas masivas ha encendido las alarmas sobre la intensidad del calendario futbolístico y su impacto en la integridad de los deportistas de élite. Mientras países anfitriones como México ya descartan a figuras como el guardameta Luis Malagón, otras naciones como Croacia y Turquía esperan milagros médicos para contar con Josko Gvardiol y Arda Güler, respectivamente. Con el inicio del torneo fijado para el 11 de junio, las próximas semanas serán determinantes para los cuerpos técnicos, que deberán decidir si arriesgan con sus figuras convalecientes o apuestan por nuevas variantes ante la presión de la cita más importante del deporte global.








