Para jubilarse por vejez en Ecuador y recibir una pensión de $1.000 mensuales a través del IESS, los trabajadores deben cumplir con edad mínima, cese laboral y un historial sostenido de aportaciones, lo que requiere una planificación rigurosa. Este proceso asegura beneficios conforme a la ley, pero exige constancia en las contribuciones al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
Además del IESS, las aseguradoras privadas ofrecen planes de acumulación para la jubilación. Por ejemplo, un aporte de $25 mensuales desde los 30 años puede generar más de $53.000 a los 65 años, dependiendo de la empresa. Estos fondos se entregan en un solo desembolso, que el beneficiario administra según su conveniencia.
La elección entre el IESS y planes privados depende de las necesidades y capacidad de ahorro de cada persona. Ambas opciones destacan la importancia de una planificación temprana para garantizar una jubilación estable y adecuada.