Tom Brady generó una ola de indignación tras declarar que no le interesa quién gane el Super Bowl LX entre New England y Seattle. Figuras emblemáticas de los Patriots, como Vince Wilfork y Asante Samuel, criticaron duramente la postura del exjugador, quien justificó su desapego aludiendo a su nueva etapa como analista y aficionado. El malestar se intensificó debido a que Brady, ahora copropietario de los Raiders, dejó de seguir a la franquicia de Massachusetts en redes sociales justo antes de la final.

Robert Spillane, actual integrante del equipo, calificó de asqueante la actitud de la antigua estrella, señalando que sus intereses comerciales con Las Vegas parecen prevalecer sobre su legado. Mientras Wilfork instó a su excompañero a dejar de lado posturas políticas y mostrar lealtad, Samuel sugirió que la indiferencia de Brady podría esconder envidia hacia el nuevo éxito del equipo bajo el mando de Mike Vrabel. La tensión marca la previa del gran duelo que se disputará este domingo en Santa Clara.








