El portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford llegará la próxima semana a la base naval de Creta, en Grecia, procedente del mar Rojo, con el objetivo de realizar labores de reabastecimiento y evaluación técnica tras un incendio registrado a bordo el pasado 12 de marzo. Según informes del diario Kathimerini, el retorno a la base mediterránea —desde donde zarpó el 28 de febrero— permitiría profundizar en la investigación de las causas del fuego, el cual se originó en la lavandería principal. Aunque el Comando Central de las Fuerzas Navales de EE. UU. aclaró que el incidente no está relacionado con las operaciones militares contra Irán, el siniestro requirió 30 horas de trabajo para ser controlado y dejó a cientos de tripulantes sin literas disponibles.
Debido a los daños en las instalaciones, aproximadamente 600 de los 4,500 efectivos a bordo han tenido que pernoctar en condiciones precarias, utilizando suelos y mesas de trabajo. Esta situación, sumada a los diez meses de despliegue continuo que incluyen misiones previas en el Caribe y el Mediterráneo, ha llevado al Pentágono a considerar el reemplazo del buque por el portaaviones USS George HW Bush en la región de Oriente Medio. La base de Souda, en Creta, es la única instalación en la zona con la infraestructura necesaria para albergar a este buque de propulsión nuclear, considerado el de mayor envergadura en la flota estadounidense.








