La Policía Judicial de Portugal, en un operativo conjunto con la Marina y la Fuerza Aérea, localizó un narcosubmarino a doscientas treinta millas náuticas del archipiélago de las Azores. La embarcación, proveniente de Latinoamérica, transportaba trescientos fardos de cocaína bajo condiciones climáticas extremas que dificultaron la intervención. Durante la maniobra denominada Adamastor, los agentes detuvieron a cuatro ciudadanos extranjeros que se encontraban a bordo del transporte.
La investigación contó con la colaboración estratégica de agencias internacionales como la DEA de Estados Unidos y la National Crime Agency del Reino Unido. El Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico, con sede en Lisboa, coordinó los esfuerzos entre varios países europeos para concretar el decomiso. Las autoridades lusas señalaron que la peligrosidad de la captura aumentó debido a la adversidad meteorológica actual en esa zona del océano Atlántico.








