El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reapareció públicamente en el Kremlin para denunciar el desprecio a los derechos soberanos de los países en la arena internacional. Durante la ceremonia de entrega de cartas credenciales de treinta embajadores, el líder ruso condenó el uso de la ley del más fuerte y la sustitución del diálogo por acciones unilaterales peligrosas. A pesar del actual contexto de tensión global, Putin mantuvo un tono cauteloso y evitó criticar de forma directa a su homólogo estadounidense, Donald Trump, tras la reciente captura de Nicolás Maduro y las decisiones de Washington sobre Irán y el Ártico.
En su intervención, el jefe de Estado subrayó la degradación de la seguridad global y la aparición de nuevos focos de conflicto que amenazan la estabilidad. Putin hizo un llamado específico para lograr un arreglo pacífico en Ucrania, condicionado a la creación de una arquitectura de seguridad que respete los intereses de Rusia frente a la expansión de la OTAN. Asimismo, expresó su respaldo a la soberanía de Cuba y manifestó su disposición para recibir a emisarios de la Casa Blanca con el fin de discutir los planes de paz propuestos por Estados Unidos. El mandatario insistió en que la paz duradera solo será posible mediante el respeto estricto al derecho internacional y un modelo mundial multipolar.








