A partir de la noche de este domingo 3 de mayo, Quito y toda la provincia de Pichincha inician un periodo de restricción a la movilidad nocturna por disposición del Ejecutivo. La medida, oficializada mediante el Decreto 370 por el presidente Daniel Noboa, responde a un preocupante deterioro de la seguridad en la capital, caracterizado por el aumento de robos, asaltos y la presencia de agrupaciones delictivas. Según el informe oficial que sustenta la decisión, el 41% de los delitos registrados en el último mes en la ciudad se concentraron precisamente en la franja horaria establecida para la restricción, lo que motivó la inclusión de Pichincha en esta nueva etapa de controles que se extenderá hasta el 18 de mayo.
La restricción de seis horas diarias aplica de manera continua, sin distinguir entre días laborables o fines de semana. Para aquellos ciudadanos que deban trasladarse hacia o desde el aeropuerto de Quito durante el horario de prohibición, las autoridades han aclarado que podrán circular siempre que porten los documentos que justifiquen su desplazamiento, tales como tiquetes aéreos y pasaportes. Esta medida se suma a la vigilancia total establecida en otras ocho provincias y de forma focalizada en cuatro cantones adicionales, buscando reducir los índices de criminalidad en los sectores identificados como los más vulnerables del país.








