El Gobierno de Colombia ha tomado la decisión de incrementar de manera significativa la seguridad del presidente Gustavo Petro tras la detección de nuevas amenazas físicas y mediáticas que ponen en riesgo su vida. Según reporta la revista Semana, los organismos de inteligencia han recopilado información sobre planes concretos que buscan desestabilizar el orden público mediante ataques dirigidos contra el jefe de Estado y su círculo más cercano. Esta medida incluye un despliegue adicional de efectivos de la Casa Militar y la Policía Nacional, así como el uso de tecnología avanzada de vigilancia para monitorear los desplazamientos presidenciales en todo el territorio nacional. Los informes sugieren que la retórica de violencia en plataformas digitales ha escalado a niveles críticos, lo que ha obligado a las autoridades a reevaluar los protocolos de protección vigentes para prevenir cualquier incidente que pueda comprometer la estabilidad democrática del país.

Además del refuerzo en el terreno, las unidades de ciberseguridad del Estado están realizando un seguimiento exhaustivo a las redes sociales para identificar los focos de estas intimidaciones y llevar ante la justicia a los responsables de promover discursos de odio contra la figura presidencial. El ministro de Defensa señaló que no se subestimará ninguna señal de peligro, especialmente en un contexto regional de alta tensión política donde la seguridad de los líderes de izquierda ha sido objeto de constantes alertas. Durante los actos públicos previstos para las próximas semanas, se implementarán anillos de seguridad más estrictos y se limitará el contacto directo con la multitud como medida preventiva. Mientras tanto, el sector oficialista ha manifestado su respaldo al mandatario, denunciando que estos intentos de coacción buscan frenar las reformas sociales impulsadas por el ejecutivo. El país permanece a la expectativa de nuevos reportes oficiales que clarifiquen el origen de estas graves amenazas.









