El presidente del parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que el Líbano y el denominado eje de la resistencia están amparados por la tregua establecida recientemente con Estados Unidos. El alto cargo advirtió que cualquier incursión que vulnere este entendimiento tendrá consecuencias directas y respuestas de gran magnitud. Esta postura surge en un momento crítico, donde el régimen de Teherán considera que el cese de hostilidades de dos semanas debe extenderse a sus aliados regionales para mantener la validez de las negociaciones de paz que se llevarán a cabo próximamente en Islamabad.
Por su parte, la administración israelí ha intensificado sus incursiones aéreas y terrestres en suelo libanés, argumentando que dicho territorio no forma parte del acuerdo pactado entre las potencias. Los recientes ataques sobre infraestructuras estratégicas y la confirmación de la baja de un colaborador cercano a la cúpula de Hezbollah han elevado la tensión diplomática. Mientras Francia intenta mediar para ampliar el alcance del alto el fuego, las fuerzas en conflicto mantienen sus posiciones en el sur del Líbano, lo que pone en riesgo la estabilidad del frágil pacto de no agresión alcanzado bajo la mediación de Pakistán.








