El gobierno británico prohibió la entrada al rapero Kanye West, conocido actualmente como Ye, tras considerar que su presencia no beneficia el interés público. La decisión del Ministerio del Interior (Home Office) provocó la cancelación inmediata del festival Wireless de Londres, donde el artista era la figura principal para julio. Las autoridades basaron el veto en el historial de comentarios antisemitas del rapero y su pasada apología al nazismo, factores que generaron una fuerte presión de asociaciones civiles, empresas patrocinadoras y del primer ministro, Keir Starmer, quien condenó públicamente la invitación al músico de 48 años.
La promotora del evento, Festival Republic, confirmó que la solicitud de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) fue rechazada este lunes, imposibilitando la presentación. Ante la noticia, los organizadores anunciaron el reembolso total de las entradas y calificaron cualquier forma de antisemitismo como “repugnante”. Aunque Ye expresó recientemente su disposición a reunirse con la comunidad judía británica para demostrar un cambio de actitud, el gobierno mantuvo su postura de restringir su acceso al territorio nacional para salvaguardar el bienestar social y evitar tensiones raciales.








