A través de sus canales digitales, Rafael Correa rebatió los argumentos de Jamil Mahuad sobre las causas del feriado bancario de 1999. El exlíder de la Revolución Ciudadana sostuvo que la medida no fue una salvaguarda económica, sino un mecanismo que permitió licuar las deudas de la banca privada a costa del patrimonio de los depositantes. Según su análisis, la diferencia en el tipo de cambio entre el momento del congelamiento y la devolución final representó una pérdida real del sesenta por ciento para los ciudadanos, quienes recibieron montos significativamente menores a sus ahorros originales debido a la devaluación del sucre.
Correa también denunció irregularidades en la gestión de los Certificados de Depósitos Reprogramados, señalando que fueron utilizados por sectores financieros para cancelar obligaciones con el Estado por su valor total tras haberlos adquirido a precios reducidos. Estas declaraciones surgen luego de que Mahuad justificara sus decisiones históricas como necesarias para evitar una hiperinflación y criticara la sentencia por peculado que pesa en su contra. Para Correa, estas acciones no solo perjudicaron a las familias ecuatorianas, sino que causaron un daño estructural a las finanzas públicas que no debe ser minimizado por las justificaciones de los actores de la época.








