El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, se habría trasladado a un refugio subterráneo en Teherán tras recibir advertencias de seguridad sobre un posible ataque militar por parte de Estados Unidos. Según fuentes cercanas al régimen citadas por Iran International, el tercer hijo del ayatolá, Masoud Khamenei, ha asumido la gestión de las comunicaciones y funciones administrativas diarias de la oficina suprema. Este movimiento ocurre en un momento de máxima tensión diplomática y militar, luego de que el gobierno estadounidense ordenara el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y una flota de destructores en el golfo Pérsico para disuadir nuevas acciones represivas contra la población civil.
La respuesta de la Guardia Revolucionaria ha sido beligerante, advirtiendo que cualquier agresión será enfrentada como una “guerra total” y señalando a las bases estadounidenses en la región como objetivos principales. Mientras tanto, la situación interna en Irán sigue siendo crítica debido a la brutal represión de las protestas sociales, que según organismos internacionales ya habrían dejado miles de fallecidos y decenas de miles de detenidos. A pesar del bloqueo informativo y el corte de internet impuesto por el gobierno de Masoud Pezeshkian, las filtraciones sobre el estado del liderazgo iraní reflejan un clima de incertidumbre ante la posibilidad de una intervención extranjera o un agravamiento de la crisis interna








