El Centro Deportivo Azul (CDA) se vistió de gala para recibir a uno de sus últimos grandes referentes. Eduardo Vargas fue presentado formalmente como el refuerzo estrella de la Universidad de Chile para la presente temporada. En un acto cargado de emotividad, el delantero recibió la camiseta azul de manos del gerente deportivo, Manuel Mayo, sellando así un retorno esperado por la hinchada durante años. Vargas llega con la misión de aportar experiencia y capacidad goleadora a un plantel que busca recuperar el protagonismo en el torneo local y en el plano internacional.
Durante la conferencia de prensa, Manuel Mayo aprovechó para abordar la actualidad del mercado de pases del club. Ante las consultas sobre el interés persistente en figuras como Octavio Rivero, el gerente evitó hablar de “obsesiones”, prefiriendo el término “convicciones” para describir la política de fichajes de la institución. Según Mayo, el éxito de estas gestiones depende de la visión estratégica y la creencia en el aporte que cada jugador puede entregar al esquema del equipo, manteniendo siempre la cautela sobre nombres específicos para no entorpecer las negociaciones en curso.
Finalmente, la dirigencia “laica” puso fin a los rumores sobre la llegada de Juan Martín Lucero. Mayo fue enfático al desmentir las versiones de prensa que hablaban de un sueldo cercano a los 90 millones de pesos para el atacante. El gerente sentenció que dichas cifras están totalmente fuera de la realidad presupuestaria del club para este año. Con la llegada de Vargas, la Universidad de Chile parece haber definido su principal apuesta ofensiva, priorizando la estabilidad financiera frente a los montos especulativos que han circulado en los medios de comunicación.








