El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió al mandatario hondureño Nasry Asfura en su residencia de Mar-a-Lago para iniciar una reunión bilateral de alto nivel. El encuentro, que comenzó a las 15:40 hora de Washington, se centra en una agenda crítica que incluye la revisión de aranceles comerciales, la promoción de la inversión extranjera y la gestión de flujos migratorios. Esta cita diplomática es vista como un hito para la administración de Asfura, quien busca fortalecer los vínculos económicos y asegurar el acceso de productos hondureños al mercado estadounidense en un contexto de cooperación mutua.
La expectativa por los resultados del diálogo ha movilizado a diversos sectores empresariales y políticos, así como a grupos de ciudadanos hondureños que se congregaron en los exteriores de la propiedad en Florida. Antes de ingresar a la sesión, Asfura manifestó a través de sus canales oficiales un mensaje de optimismo, calificando la jornada como un día positivo para los intereses de su nación. El desarrollo de esta cumbre representa un movimiento estratégico en la política exterior de Honduras, orientada a estabilizar la relación con su principal socio comercial bajo premisas de seguridad y desarrollo.








