A más de doce años del accidente que cambió su vida, nuevas informaciones publicadas por un medio británico arrojan luz sobre el presente de Michael Schumacher. El reporte indica que el siete veces campeón de la Fórmula 1 no se encuentra postrado en cama, aunque su movilidad es limitada y depende de una silla de ruedas para desplazarse por su residencia. Atendido por un equipo médico las veinticuatro horas del día, el piloto de cincuenta y siete años permanece bajo un estricto cuidado profesional en un entorno diseñado para proteger su privacidad y garantizar su bienestar constante.
El círculo íntimo, liderado por su esposa Corinna, mantiene un control riguroso sobre las visitas y la información difundida, permitiendo el acceso solo a figuras de extrema confianza como Jean Todt. Las recientes investigaciones desmintieron versiones sobre su presencia en eventos públicos y aclararon que los diagnósticos de incomunicación total son inexactos, sugiriendo que Schumacher tiene niveles de comprensión sobre su entorno. La familia continúa alternando su estancia entre Suiza y Mallorca, priorizando la seguridad frente a intentos de intrusión o chantajes con material médico privado.








