El ciclista ecuatoriano Richard Carapaz, referente del equipo EF Education-EasyPost, atraviesa un complejo proceso personal tras el fallecimiento de su madre, Ana Luisa Montenegro, ocurrido el pasado 28 de enero de 2026. Este suceso ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad humana detrás de las figuras del deporte de élite, obligando al campeón olímpico a pausar su calendario competitivo en el inicio de la temporada. Entrenadores y especialistas deportivos señalan que una pérdida de esta magnitud requiere un abordaje integral que incluya soporte psicológico, ya que el impacto emocional influye directamente en la concentración y el rendimiento físico. Hasta el momento, el deportista no ha debutado en las competencias programadas para este año en territorio europeo.
Raúl Ricaurte y Karina Navarrete, expertos en la preparación de atletas olímpicos, coinciden en que el proceso de asimilación será paulatino y afectará la plenitud de condiciones del corredor en sus próximas apariciones. Pese a la dureza del golpe anímico, los técnicos confían en la fortaleza mental característica del carchense para transformar el dolor en un factor de motivación renovada. Carapaz, quien expresó su profundo pesar a través de redes sociales con un emotivo mensaje de despedida, deberá equilibrar su espacio de duelo privado con las exigencias del ciclismo profesional. El entorno deportivo nacional permanece atento a las decisiones que tome el atleta sobre su retorno definitivo a las carreteras durante este ciclo exigente.








