El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, informó este lunes que Rusia trabaja junto a las autoridades de Cuba para paliar la crisis energética que ha dejado a los aeropuertos de la isla sin combustible para aviación. Moscú calificó la situación de crítica y atribuyó el desabastecimiento a las medidas de presión impuestas por Estados Unidos, las cuales dificultan el suministro de hidrocarburos hacia la nación caribeña. Actualmente, cerca de cuatro mil turistas rusos permanecen en el país, aunque las autoridades turísticas aseguran que los vuelos programados se mantienen bajo normalidad.
La crisis se agudizó tras una orden presidencial firmada por Donald Trump que amenaza con aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, lo que ha paralizado las importaciones habituales. Ante este escenario, el Gobierno cubano emitió un aviso oficial notificando que el déficit de queroseno afectará a todas sus terminales internacionales hasta el 11 de marzo. Rusia y Cuba analizan ahora diversas vías diplomáticas y logísticas para garantizar la conectividad aérea y evitar un colapso total del sector turístico en la isla.








