El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que el próximo ciclo de conversaciones se llevará a cabo en territorio suizo bajo un formato que incluye a Washington como mediador principal. Este nuevo intento de diálogo ocurre en un momento crítico, cuando el conflicto se encamina a cumplir su quinto año de vigencia. A pesar de que las delegaciones ya sostuvieron dos encuentros previos en Abu Dabi, los avances han sido escasos debido a las profundas discrepancias territoriales. Mientras Moscú exige el retiro de las fuerzas ucranianas de zonas estratégicas en la región de Donetsk, el gobierno de Kiev rechaza cualquier concesión que considere una capitulación ante las demandas rusas.
La postura de Ucrania se mantiene firme en la búsqueda de garantías de seguridad sólidas por parte de las potencias occidentales para prevenir futuras ofensivas tras un eventual alto el fuego. Por su parte, el presidente Volodímir Zelenski mencionó recientemente la posibilidad de otra reunión en Miami, propuesta por el gobierno estadounidense, evidenciando la intensidad de la actividad diplomática en diversos frentes. Actualmente, Rusia mantiene el control sobre aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano, incluyendo la península de Crimea y áreas ocupadas desde antes de la invasión de 2022, lo que sigue siendo el mayor obstáculo para alcanzar un acuerdo definitivo.








