El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi Melik-Bagdasárov, afirmó este lunes que la captura de Nicolás Maduro fue posible, en parte, debido a la falta de preparación de las fuerzas militares venezolanas para operar el armamento ruso. Según el diplomático, durante la operación estadounidense del pasado tres de enero se efectuaron al menos dos disparos con sistemas de defensa antiaérea Iglá que fallaron en su objetivo. Melik-Bagdasárov sentenció que, además de poseer el equipo técnico, es indispensable saber utilizarlo, responsabilizando directamente a la instrucción del personal local por la inefectividad de las baterías frente a las tropas extranjeras.
Por su parte, el Kremlin intentó desviar las críticas sobre la calidad de su tecnología militar, que quedó en entredicho tras el operativo. Mientras el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, sugirió que los sistemas rusos fueron neutralizados fácilmente, Moscú insiste en que la cooperación técnica y las inversiones en fábricas de municiones continuarán bajo el mando de Delcy Rodríguez. A pesar del incidente, el portavoz Dmitri Peskov reafirmó que Rusia mantiene intereses estratégicos en el país latinoamericano y que el mantenimiento de los sistemas de armas se prolongará durante las próximas décadas.








