El ministro de Deportes de Rusia, Mijaíl Degtyarev, calificó como un avance fundamental la presencia de la bandera y el himno de su nación en la cita paralímpica de Milán-Cortina 2026. Tras casi una década de restricciones derivadas de escándalos de dopaje y el conflicto en Ucrania, el funcionario afirmó que el respaldo internacional hacia sus atletas es mayoritario. No obstante, la decisión del Comité Paralímpico Internacional de permitir la participación plena de la delegación rusa generó el rechazo oficial de Kiev y diversas potencias europeas, quienes consideran que esta medida favorece la narrativa gubernamental de Moscú.
En el ámbito competitivo, el equipo ruso ha logrado posicionarse en el quinto lugar del medallero general con nueve preseas obtenidas hasta la fecha. Degtyarev desestimó los incidentes de rechazo protagonizados por deportistas alemanes en el podio, describiéndolos como actos aislados y antideportivos frente al éxito de sus representantes. Mientras la ceremonia de clausura se organiza para este domingo, la tensión diplomática persiste debido al boicot de varios representantes extranjeros que se ausentaron de los actos oficiales en señal de protesta por la readmisión de Rusia y Bielorrusia.








