El sacerdote de Olón, en la provincia de Santa Elena, ha salido en defensa propia tras un altercado con vecinos que lo grabaron con menores en su casa. El religioso calificó las acusaciones de calumnias y aseguró que los adolescentes, de 15 y 16 años, eran monaguillos que se preparaban para una fiesta de 15 años mientras jugaban a la PlayStation. El sacerdote afirmó que la policía, que acudió al lugar, no encontró nada irregular. En respuesta al escándalo, se le ha pedido que abandone la parroquia.
El sacerdote de Olón, en la provincia de Santa Elena, ha salido en defensa propia tras un altercado con vecinos que lo grabaron con menores en su casa. El religioso calificó las acusaciones de calumnias y aseguró que los adolescentes, de 15 y 16 años, eran monaguillos que se preparaban para una fiesta de 15 años mientras jugaban a la PlayStation. El sacerdote afirmó que la policía, que acudió al lugar, no encontró nada irregular. En respuesta al escándalo, se le ha pedido que abandone la parroquia.