En el marco del Decreto Ejecutivo 239, la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas inició la restricción de movilidad con un despliegue operativo en sus puntos más críticos. Durante la primera jornada, las autoridades locales reportaron la aprehensión preliminar de 19 personas que incumplieron el toque de queda. El gobernador Miguel Quezada, quien acompañó los patrullajes preventivos, enfatizó que la única excepción válida para circular durante el horario restringido son las emergencias médicas comprobadas, descartando la vigencia de cualquier tipo de salvoconducto.
La importancia estratégica de la provincia, al ser un nodo que conecta varios ejes viales del país, motivó la instalación de puntos de control y checkpoints en todos los accesos y salidas de la ciudad. El general Víctor Santiago Herrera Leiva, vocero de la Subzona de Policía, explicó que estos controles serán permanentes durante los 15 días que durará la medida. El objetivo es reforzar la vigilancia en sectores estratégicos y asegurar que la restricción nocturna se cumpla rigurosamente para prevenir actividades delictivas.
Las autoridades recordaron a la ciudadanía que el desacato al toque de queda no es una infracción menor, sino que constituye el delito de desobediencia a una orden legítima de autoridad competente. Bajo la normativa vigente, quienes infrinjan la restricción pueden enfrentar sanciones penales que oscilan entre uno y tres años de prisión. Se exhorta a los habitantes de la provincia a colaborar con las fuerzas del orden y permanecer en sus hogares para evitar procesos judiciales.








