El Operador Nacional de Electricidad (CENACE) anunció que Ecuador activará la central hidroeléctrica Mazar y las turbinas de Sopladora y Molino para suplir la suspensión de energía desde Colombia. A partir de la tarde de este jueves, el país dejará de recibir el suministro colombiano, que representaba entre el 5 % y el 9 % de la demanda nacional durante el último mes. Gracias a las constantes precipitaciones registradas en la región del Austro y al funcionamiento a máxima capacidad de Coca Codo Sinclair, las autoridades descartan apagones inmediatos, asegurando una reserva operativa de al menos 40 días.
Pese a la estabilidad actual, la dependencia de la interconexión con el país vecino sigue siendo crítica para afrontar los periodos de estiaje. Sin el aporte de los 450 megavatios que fluyen desde Colombia, el déficit energético de Ecuador podría escalar de 800 a 1 166 megavatios cuando disminuyan las lluvias. Actualmente, la matriz eléctrica se sostiene en un 59,3 % por fuentes hidroeléctricas y un 32,7 % por termoeléctricas. El Gobierno monitorea las previsiones climáticas de la semana para mantener los niveles óptimos en los embalses del complejo Paute y garantizar la autogeneración.








