El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó este martes 20 de enero de 2026 la incautación del buque petrolero Sagitta en aguas del mar Caribe. La operación, realizada sin incidentes, forma parte del bloqueo naval impuesto por la administración de Donald Trump para controlar la comercialización de crudo vinculado a Venezuela. Según el comunicado oficial, la nave operaba en desafío a las restricciones vigentes que prohíben a embarcaciones sancionadas el tránsito sin autorización expresa de Washington. Con esta detención, ascienden a siete los tanqueros interceptados desde el inicio de esta estrategia militar, la cual busca garantizar que toda salida de hidrocarburos desde el país sudamericano sea coordinada y fiscalizada bajo los lineamientos legales establecidos por el gobierno estadounidense.
La misión se desarrolla en un contexto de alta vigilancia regional tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Estados Unidos ha reforzado su presencia naval mediante la Operación Lanza del Sur, un esfuerzo conjunto que integra a la Guardia Costera, el Departamento de Justicia y Seguridad Nacional para combatir el comercio ilícito en el hemisferio occidental. Registros marítimos indican que el Sagitta había navegado bajo banderas de Panamá y Liberia, táctica que las autoridades norteamericanas asocian con intentos de evadir sanciones internacionales. Mientras Washington reafirma su tutela sobre el proceso político y los recursos energéticos venezolanos, el Comando Sur subrayó que estas acciones son fundamentales para asegurar la estabilidad y el cumplimiento de las normativas comerciales en la región.








