La Casa Blanca confirmó este jueves 26 de febrero de 2026 la muerte de un ciudadano estadounidense y heridas a otro durante un operativo de las Tropas Guardafronteras de Cuba contra una embarcación procedente de Florida. El incidente, ocurrido el miércoles cerca de Cayo Falcones, dejó un saldo total de cuatro muertos y seis heridos. Según la versión del Ministerio del Interior de Cuba, los ocupantes de la lancha rápida, que habría sido robada en los Cayos de Florida, iniciaron un intercambio de disparos tras intentar ingresar ilegalmente a la isla. Entre los implicados se identificaron portadores de visa K-1 y presuntos residentes legales en Estados Unidos, quienes permanecen bajo custodia de las autoridades cubanas.
El régimen de Miguel Díaz-Canel calificó el suceso como un intento de “infiltración con fines terroristas”, asegurando que en la embarcación se hallaron fusiles de asalto, explosivos caseros y uniformes de camuflaje. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que el gobierno estadounidense ha iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y determinar las identidades completas de los involucrados. Este episodio de violencia marítima ocurre en un momento de máxima tensión diplomática, tras la reciente imposición de aranceles y el endurecimiento de las políticas migratorias por parte de la administración de Donald Trump, mientras ambas naciones mantienen canales de comunicación abiertos para el intercambio de información pericial.








